París es una fiesta. Así hablaba Hemingway de la ciudad de la luz. Magia, encanto, glamour y romanticismo son algunos de los adjetivos que caracterizan esta ciudad.
Centro de casi toda la cultura, la literatura, las artes y la música de Francia, así como de su importante y reconocida a nivel mundial tradición gastronómica, la capital de Francia es para muchos, la ciudad europea más alegre y de más cálido ambiente.
A París también se le conoce por la llamada ciudad de las colinas.Montmartre, (que ha dado nombre al barrio más alto de París, rincón muy buscado por bohemios literaros y pintores), Montparnasse y Monte Valeriano son algunas de ellas.
Monumentos como la Torre Eiffel,- el símbolo más emblemático de toda Francia- erigida en el Campo de Marte en el primer aniversario de la Revolución, el Arco del Triumfo - símbolo de las guerras napoleónicas-, la Bastilla, la Catedral de Notre-Dame -catedral gótica más visitada por los turistas en recuerdo también a la novela de Victor Hugo que dio vida al Jorobado de Notre Dame-, son algunos de los monumentos más importantes que el visitante no deberá perderse en su visita por París.
Otro de los símbolos de la capital francesa es la Iglesia de Sainte-Chappelle gracias a sus 15 vidrieras de 15 metros de altura. Todo un estallido de color. París se presta a los largos y agradables paseos -gracias a losCampos Eliseos y el Boulevard Raspaill- y a cruzar puentes como los 35 que atraviesan el Sena que conecta París.
Visitar el fantástico Barrio Latino, barrio de los estudiantes e intelectuales donde en sus tabernas el jazz fue descubierto por los existencialistas o dejarse llevar por los sentidos al contemplar las magníficas obras de arte que alberga el Museo Louvre como 'La Mona Lisa' de Leonardo Da Vinci, 'La Venus de Milo' o 'Las Gracias' de Botticelli o el Museo d'Orsay, situado en una antigua estación de tren, dedicado al arte de entre 1848 y 1914; el Centro Georges Pompidou, con obras de Picasso, Miró, Dalí, Matisse y Kandinski; elMuseo Rodin, con las obras más representativas del genial escultor, y el Carnavalet, el museo de Historia de la ciudad, son algunas de las actividades que pueden hacerse a lo largo de esta maravillosa estancia. También vale la pena perderse en la Plaza de la Concordia, la más grande de París, situada a lo largo del Sena.
El escenario más célebre de París junto al Moulin Rouge es el Folies Bergéres, donde la puesta en escena de sus revistas gozan de gran popularidad. Si el visitante pasea por el bulevar de Saint Germain, todavía podrá sentarse en alguna de la mesas de esta casa, frecuentada en su momento por Jean-Paul Sartre.
En el cementerio de Père Lachaise, una de las necrópolis más visitadas del mundo se encuentran -entre otras muchas- las tumbas de Oscar Wilde, Honoré de Balzac y Paul Elouard.
En la Avenue Montaigne, el visitante podrá hacer shopping en firmas como Dior, Chanel y Vuitton o bien podrá acudir a uno de los más populares grandes almacenes de París, los Printemps.