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Cincuenta y tres rincones de paraíso, frente a un mar esmeralda brillante. Éstas son las habitaciones del Hôtel & Spa des Pêcheurs, el hotel más bello y exclusivo del mar Mediterráneo. Un entorno elegante y tranquilo para pasar momentos inolvidables en medio de una naturaleza no contaminada.
Este hotel, construido en 1991 por la arquitecta Roberta Valle, se extiende a lo largo de una playa privada situada sobre un arrecife espectacular. El encanto único de la isla de Cavallo deleita a los visitantes en el acto. La suave arena blanca que invita a tumbarse y tomar el sol, la maravillosa agua azul oscuro, la fragancia del arrayán y el enebro que se expande por el aire: una perfecta armonía para vivir emociones inolvidables.
La isla, situada entre Córcega y Cerdeña, mide un kilómetro de largo y es la más bella del archipiélago de las Lavezzi. Nuestro hotel, el único de la isla, está rodeado de residencias de verano de la jet set internacional, lo que garantiza mayor seguridad, así como serenidad e intimidad. Sólo las bicicletas y los coches eléctricos pueden circular con el fin de conservar el aire puro y las fragancias.
El Hôtel & Spa des Pêcheurs es el fruto de una síntesis entre el respeto por la naturaleza de la isla y la necesidad de intimidad de sus huéspedes. Construido con la roca típica de la isla, consta de 50 habitaciones, cuyas magníficas terrazas dan a las aguas cristalinas de las bahías que rodean el hotel. Las estancias están dotadas de todas las comodidades, de elegancia, de confidencialidad, de naturaleza y de atmósfera. Un magnífico hotel mediterráneo, dentro de un impresionante oasis de jardines, piscina y soláriums que llegan hasta una espléndida playa de arena blanca.
El hotel es un lugar tan tranquilo y sereno que marcará a sus huéspedes para siempre, aunque sólo pasen en él una noche. El servicio es atento y discreto y respeta al máximo la intimidad. El exquisito restaurante del hotel y su experimentado chef combinan los ingredientes más finos y frescos de la cocina francesa e italiana. El bar ofrece diferentes cócteles y otras bebidas. La música acompaña todos los momentos del día en perfecta sintonía con el humor de los huéspedes. Un oasis de placer dedicado completamente al bienestar de nuestros huéspedes.
La relajación está garantizada en el spa del Hôtel des Pêcheurs. Los tratamientos especializados de spa se pueden personalizar y seguir en la intimidad de las estancias. El spa del Hôtel des Pêcheurs, refugio de serenidad y belleza natural, abre las puertas a un mundo reservado y discreto dedicado al bienestar del cuerpo, la mente y el espíritu. La filosofía que inspira este especialísimo spa es el elixir natural de la inmortalidad y la eterna juventud. Hoy, los exclusivos tratamientos exóticos del spa son un reflejo de esta leyenda y siguen el espíritu de salud y las tradiciones del mar Mediterráneo. |
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AEROPUERTO DE FIGARI Taxi: Figari/Piantarella (unos 30 minutos) Embarcación privada del hotel: Piantarella/Cavallo (unos 10 minutos) Embarcación pública: Piantarella/Cavallo (unos 15 minutos)
AEROPUERTO DE OLBIA Taxi: Olbia/Santa Teresa di Gallura (cerca de una hora) Embarcación privada del hotel: Santa Teresa di Gallura/Cavallo (unos 25 minutos) Ferry: Santa Teresa di Gallura/Bonifacio (cerca de una hora) Taxi: Bonifacio/Piantarella (unos 15 minutos) Embarcación privada del hotel: Piantarella/Cavallo (unos 10 minutos) Embarcación pública: Piantarella/Cavallo (unos 15 minutos)
PUERTO DE BASTIA Para llegar a Bonifacio o Piantarella con coche propio Embarcación privada del hotel: Piantarella/Cavallo (unos 10 minutos) Embarcación pública: Piantarella/Cavallo
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Descripción destino: Ille de Cavallo (Córcega) |
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La isla de Cavallo forma parte del archipiélago de las Lavezzi, cerca de las Bocche di Bonifacio, a ocho millas de Cerdeña y a dos millas de Sperone, la punta más meridional de Córcega. Esta isla privada es la más exclusiva del mar Mediterráneo y debe su fama a la excelente belleza de su mar y a sus playas blancas, donde el mar de las Bocche di Bonifacio entra creando espejos de límpidas aguas turquesas.
La isla también es famosa por su suave granito y su vegetación de laurel, arrayán y enebro. El bienestar forma parte de la vida cotidiana de la isla: tenis, golf, equitación, buceo, excursiones y el exclusivo spa con piscina para talasoterapia.
La isla de Cavallo ha permanecido deshabitada durante miles de años. Los romanos enviaron a la isla colonias de prisioneros para extraer el granito destinado a los monumentos romanos; era imposible huir porque la isla estaba rodeada de peligrosas profundidades.
La “Sirena Maldita”, el sobrenombre que se dio a la isla por las trampas que escondía su belleza, era una isla temida por todos los navegantes. En 1855, durante una noche de tempestad, tuvo lugar el mayor y más trágico naufragio del Mediterráneo: el barco Semillante, que transportaba hasta Crimea más de 600 soldados franceses, se hundió en el archipiélago de las Lavezzi. Sus cuerpos fueron enterrados en las Lavezzi en los dos cementerios construidos para ellos. Según la leyenda, los graznidos de las gaviotas son las voces de sus almas, que todavía hoy buscan la paz en las profundidades del mar.
La isla de Cavallo fue abandonada durante el imperio de Augusto y permaneció en el olvido durante muchos siglos. Fue redescubierta hacia el año 1800 cuando el pastor Terrazzoni se trasladó a la isla con sus ovejas y sus cabras. Cavallo es la única isla habitada del archipiélago y es el paraíso más exclusivo del mar Mediterráneo. Hace diez años se construyó un puerto, rodeado por un pueblo y cien apartamentos.
Cavallo no es una isla para un turismo corriente; debe seguir siendo un oasis con pocas construcciones con el fin de preservar el placer de las vacaciones. Es un mundo distinto, cerrado y privilegiado, dond
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