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“Sevilla tiene un color especial”…así inmortalizaban Los del Río con su canción a la capital de Andalucía. Tierra repleta de costumbres y tradiciones con un clima privilegiado, una rica herencia histórica monumental y con el carácter abierto de sus habitantes, Sevilla es uno de los principales focos de atracción turística a nivel mundial.
Bañada por el río Guadalquivir, Sevilla posee populares barrios, todos ellos entrañables por sus monumentos y antiguos edificios. No se puede perder Santa Cruz.
Un buen punto de partida para conocer esta ciudad es visitando el campanario de la Giralda, torre de una vieja mezquita árabe del siglo XII. Desde allí se divisa la Catedral, la tercera más grande del mundo. Muy cerca está el Alcázar o fortaleza árabe, de estilo mudéjar, que se edificó en el siglo XII.
Podremos maravillarnos de la herencia artística a lo largo de sus 16 museos, de entre los que destacaremos el de Bellas Artes y el Arqueológico.
Para empaparse de la cultura y el folclore sevillano será imprescindible adentrarnos en sus barrios, como el Barrio de Santa Cruz de origen árabe y judío, para contemplar, a continuación, la hermosa Plaza de Toros de la Real Maestranza, coso taurino construido el siglo XVIII.
Siguiendo con el paseo por la capital andaluza, no podemos dejar de lado el Parque de María Luisa y los Jardines de Murillo, donde se ubica la Plaza de España, construcción modernista realizada con motivo de la Primera Exposición Universal, bordeada por un lago artificial y dos espectaculares torres.
Cerca del río Guadalquivir, la Torre del Oro, construcción octogonal que data de la época de dominación musulmana y que actúa como protectora y vigía de la capital andaluza. Y el emblemático Puente de Triana, ejemplo de la arquitectura de hierro del siglo XIX, y que conduce al corazón del popular barrio de Triana.
Otro de los atractivos de la capital andaluza es su gastronomía, caracterizada por la sencillez de sus recetas y el intenso sabor de los condimentos que se utilizan en su elaboración. Característicos son el pescaito frito, pescado frito en abundante aceite de oliva, el gazpacho, deliciosa crema fría hecha a base de distintas hortalizas, los huevos a la flamenca, con tomate y chorizo, el cocido andaluz y el rabo de toro, entre muchas de las opciones gastronómicas que ofrece Sevilla.
Pero también es conocida mundialmente por sus tapas, pequeñas raciones de los platos más típicos de la región, entre los que destacan las brochetas de carne adobadas los pinchos morunos, los trocitos de bacalao rebozados y los caracoles. Y de postres, unas Torrijas de Semana Santa, de inspiración musulmana o unas Yemas de San Leandro, típico dulce con la yema de huevo y el azúcar como ingredientes principales.
Reconocidas son también sus fiestas de gran tradición religiosa como las que se celebran en Semana Santa o La Feria de Abril, fiesta que dura seis días, originaria de una popular "feria de ganado”. Y sus concurridos mercadillos, el más conocido es en el Rastro Sevillano. |