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El Hotel Hospes Palacio del Bailío es el primer establecimiento hotelero de cinco estrellas que llega a Córdoba. Ubicado en pleno centro histórico de Córdoba, el Palacio del Bailío constituye un inspirador equilibrio entre pasado y presente: así las caballerizas, las cocheras, los pajares, los graneros, los restos romanos, las pinturas originales de gran valor y el hermoso jardín exhiben hoy en día una cuidada armonía entre diseño, historia, espacio y luz.
El Palacio del Bailío, construido fundamentalmente entre los siglos XVI y XVIII, constituyó en su origen una de las grandes propiedades del repartimiento de Córdoba tras la reconquista y fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 1982.
Casa-Palacio muy céntrica a unos 15 km a pie de la Judería. En su emplazamiento se encuentran las ruinas de una casa romana del S.III a. C. que se han integrado en el edificio a través de un original sistema de acristalamiento
CLUB WELLNESS
El Bodyna Spa del Hotel del Hospes Palacio del Bailío ofrece tranquilidad, bienestar y belleza en un ambiente único que combina exclusivos tratamientos. Dispone de piscina exterior y termas romanas.
CLUB GOURMAND
Bajo el nombre de Restaurante Senzone, liderado por Periko Ortega (poseedor de una estrella Michelin), la carta del Hotel Hospes Palacio del Bailío ofrece una cocina mediterránea-creativa muy adaptada a un paladar internacional sin perder la esencia de la cultura culinaria. Los paladares más exigentes se deleitarán con elaboradas recetas en momentos de puro despertar de los sentidos.
CLUB EVENTS
El hotel dispone de tres salones UTMOST dotados de la tecnología más avanzada en cuanto a lo que material se refiere para cualquier reunión de empresa o cualquier acontecimiento especial que se puede celebrar en el Hotel Hospes Palacio del Bailío. Por un lado, la biblioteca Mudéjar, con capacidad de hasta 35 personas, la sala Castejón, con una capacidad de entre 45 y 100 personas y patio Romano, acondicionado con una capacidad de hasta 150 personas. |
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En el mismo corazón del centro de ciudad histórico de Córdoba, al lado de la plaza Colón, entre la calle de Ramírez de las Casas Deza y la calle de Conde de Torres Cabrera. Distancia que camina a todos los sitios culturales y del ocio dominantes en ciudad.
| Distancias desde el hotel |
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| Aeropuerto: 130 Km. |
Recinto ferial: 3 Km. |
Tren: 2 Km. |
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Información destino: Córdoba |
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Emplazada a la orilla de una sierra y en los márgenes del Guadalquivir, Córdoba es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más emblemáticas de Andalucía. La “flor de España” según escribió su declarado hijo predilecto, Góngora, es una ciudad sugerente, viva, llena de color no sólo por su herencia milenaria sino también por su moderno desarrollo.
El corazón de Córdoba fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994 y comprende los alrededores de la Mezquita, extendiéndose hacia el sur hasta la orilla opuesta al Guadalquivir incluyendo el puente romano y La Calahorra; hacia el este hasta la calle San Fernando; hacia el norte los límites del centro comercial y hacia el oeste hasta el Alcázar de los Reyes y el barrio de San Basilio.
Joyas arquitectónicas como la famosa mezquita-catedral, inspirada en la Mezquita de Damasco y construida entre los siglos VIII y X sobre la base de una basílica visigótica dedicada a San Vicente, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1984, el Alcázar de los Reyes Cristianos, la peculiar sinagoga o las sorprendentes ruinas de Medina Azahara no requieren presentación alguna, ya que son universalmente conocidas y visitadas.
Además, la ciudad también es un complejo entramado de callejuelas de la Córdoba antigua, una apretada mezcla de raíces urbanísticas romanas, árabes, judías y cristianas, con esas características estampas de paredes blancas en contraste con el rojo de los geranios en sus macetas, con las pequeñas y recogidas plazuelas, con los recónditos, en fín, con toda una serie de rincones que tan bien definió Machado como “la Córdoba callada”.
La cocina cordobesa está configurada por la cocina de aceite y la cocina de olores, en definitiva, por la cocina mediterránea. La influencia árabe se traduce en la preferencia por las mezclas agridulces, el empleo de la almendra, de los piñones y de las pasas en los guisos de carnes y verduras. Los judíos dejaron algún plato específico, como el guiso de habas secas con berenjenas, el gazpacho blanco de harina de habas y, sobre todo, algunos hábitos característicos en la cocina.
Uno de los principales protagonistas de la cocina cordobesa es el gazpacho y sus múltiples manifestaciones como el gazpacho de almendras, que se degusta con trozos de manzana y de pasas o el salmorejo, que es lo mismo que la crema de Gazpacho pero sin añadirle agua. Se come con trozos de jamón y huevo duro.
La conquista cristiana también influyó a la cocina cordobesa en cuanto al empleo de la carne y sus diversas formas de preparación.
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