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En la encantadora ciudad medieval de Brujas, situada en el noroeste de Bélgica, se encuentra el Hotel de Tuilerieën. Como si se sacara de las ilustraciones de un cuento de los hermanos Grimm, el paisaje de esta ciudad está delimitado por casas del S. XVII, con coloridas fachadas y escalonados tejados. Rodeada por canales intrincados cruzados por puentes antiguos que le dan un aire totalmente romántico Un oasis de encanto medieval, lugares fascinantes y un rico patrimonio cultural la definen.
A un lado, coches de caballos, al otro, canales y calles empedradas que conducen a emblemáticos lugares como la Plaza del Mercado, el Markt, centro neurálgico de la ciudad y la Plaza Mayor (con su campanario de 83 metros de altura), el Burg, o el Museo Groeninge, que alberga obras de arte de los primeros pintores flamencos, el Stadhuis (el ayuntamiento más antiguo de Bélgica y obra maestra del gótico) del S. XI, que contiene excelentes colecciones de pintura y mobiliario y la basílica de la Santa Sangre.
Otro de los atractivos de la ciudad es la catedral de Saint Salvator, con una magnífica torre románica de base cuadrada que le da cierto aspecto de castillo. Cerca del mercado, se encuentra el Café de Medici, con fama de servir el mejor café de Brujas. Dos calles más arriba, se encuentra el Museo del Chocolate.
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